¿Cómo saber si mi hijo/a tiene un trastorno de alimentación? ¿Te suena familiar?

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SOFIA

Esta es la historia de Sofia una adolescente de 15 años de edad. Sofia fue llevada al psicologo por su madre quien estaba muy preocupada por su estado de salud. “Creo que mi hija podría tener un problema, he querido venir porque he estado viendo algunos comportamientos extraños en ella” .

Sofía al estar con la psicóloga dice que no tiene nada, por el contrario piensa que su madre está exagerando. Luego de iniciar el proceso de evaluación reconoce que antes de cumplir sus 15 años inició una dieta, “quería bajar de peso” en vista de su fecha de cumpleaños.
Para iniciar la dieta, le comentó a su madre el deseo de bajar de peso, su madre la apoyó, buscaron inicialmente un nutricionista quien indicó un plan de alimentación, su madre al ver la propuesta también decidió unirse a este plan y en entrar en la dieta.

Sofía lleva al menos tres meses con este nuevo patrón de alimentación, reconoce que ha bajado de peso, pero su madre está muy preocupada porque la ve delgada, de hecho muchos de los familiares cercanos también están muy preocupados. Su madre ha notado que su estado de ánimo ha cambiado, “antes era una niña feliz y se reía todo el tiempo, comía de todo, no tenía problema con la comida” ahora “ya no quiere comer nada, todo el tiempo pasa en la cocina supervisando como cocino, ha dejado de comer muchas cosas, entre ellas harinas, fritos, jugos, dulces, solo quisiera que le preparara pollo y ensalada” los problemas en el hogar han aumentado, está mucho más irritable, ahora tenemos que ir solo a los lugares donde ella dice puede comer. Le gustan mucho los vegetales, las claras de huevo y los batidos verdes. A Sofía siempre le ha gustado cocinar, pero ahora hace recetas para la familia y evita comer de lo que ella misma prepara. He notado que se mira a los espejos y a cualquier reflejo con mucha frecuencia, no pierde oportunidad para hacerlo, siempre me pregunta “¿mamá estoy gorda?”.

En el colegio algunas de sus amigas me han dicho que no almuerza, y que las meriendas las reparte entre todos sus compañeros. Académicamente le va muy bien, siempre está dentro de los mejores promedios. En su tiempo libre me he dado cuenta que realiza más actividad física, antes iba a una clase ahora entra a dos o tres, no hay día que no pueda faltar a hacer ejercicio, es casi que imposible. Ella me ha dicho que todo está bien, que no tiene nada.

Dentro del entorno familiar no es fácil reconocer cuando una persona tiene un TCA, sobretodo en sus primeras etapas. Es muy familiar, que cualquier miembro de la familia haga una dieta, es normal que todo el mundo quiera cuidarse. Aun para el personal de la salud, identificar los TCA como primera hipotesis diagnostica resultaria dificil. Si su hijo/a tienen conductas, actitudes y pensamientos hacia la comida como en los casos que se presentaron anteriormente, lo mejor es considerar una evaluación de un equipo profesional.

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